lunes, 11 de abril de 2016

Un tranvía llamado vida


Cerrar los ojos,
y pensar
en la transitoriedad
de este tranvía llamado "vida",
y preguntarse:
¿A qué obedece tamaña celeridad?,
¿hacia dónde se encamina?,
¿en la infinitud de cuál vía
ha proyectado estacionarse?,
las almas de las anémonas
¿en qué andén habrán de apearse...?
Y sin obtener respuestas
continuar empero el viaje,
sin dejar de preguntar
¿por qué?
¿por qué evoluciona la espiral
y alrededor de qué gira  
cuando del punto se aleja...?
Viajar... viajar forzado:
un pie en el estribo
de la ortodoxa realidad,
el otro en el de la fantasía;
viajar... viajar... ¿hasta cuándo...?,
¿hasta cuándo mi  rosa con su rosa
y su rosa con la mía?,
¿hasta cuándo el guiño solar,
fermentando las uvas de la ira...?
Viajar... viajar... viajar
y a falta de respuestas plausibles
no cejar en preguntar...

© María José  Rubiera