viernes, 2 de diciembre de 2016

Algo...

Algo magnetiza el aire,
algo que es causa de gozo
para la cenobita ave
recluida en lo soledoso
de las yermas soledades
que no conocen reposo.
Algo magnifica el aire,
algo sutil, vaporoso,
inasible, insondable,
callado y a la par canoro
que disipando al desgaire
su cualidad de sonoro
reverbera en mi ventalle
y solemne clavicordio
me regala los oídos
con melíferos adagios
que apresuran los latidos
y dulcifican los pasos...
¿Será un hálito divino
derramándose en el atrio,
o será acaso un suspiro
escapado de tus labios...?

© María José Rubiera