viernes, 24 de marzo de 2017

Anverso y reverso

Algún día...
Sí, algún día,
efectuado el recuento
de las décadas perplejas
que en absoluto jugaron
baza alguna a favor vuestro,
del tiempo mal conjugado
que ni siquiera figura
"yerro del vocabulario",
de las palabras agudas
que a fuerza de desgastarse
se trocaron en virutas
enojosas, rechinantes...
Habiendo tomado conciencia
de que nada es perpetuo
y cuanto nace perece,
que el nacimiento y la muerte
son el anverso y el reverso
de una utópica moneda,
algún día...
Sí, algún día querrás
desandar lo trillado,
abatir la rotatoria puerta
en que atorados los años
se te fueron suicidando
y, aunque harto irrealizable,
rescatar las primaveras
de las inclementes fauces
en las que el hastío impera...
Algún día... Sí, algún día
evocarás la orquídea

que jamás cultivaste.

© María José Rubiera