jueves, 31 de marzo de 2016

Ad infinitum

Caerá la medianoche
en el muladar del orbe,
de carey se orlará la luna,
y la espermática nada
engendrará con derroche
idiosincrasias futuras.
Yo, despojada de galas,
amorosa como nunca,
mezclando elipsis y palabras
te diré que me atañe tu pena
y tu dicha me concierne,
que por afectarme cuanto te afecta
asaz a mi alma le duelen
los silencios envarados
que la glotis te entumecen.
Si partícipe me hicieres
de los fonemas sincopados
que en tu laringe fenecen,
si depositaria fuere
de ese lenguaje encriptado
con el que intimas a diario...
Decidieres lo que decidieres,
si fiarme o no el corolario
que atesoras en tu mente,
ad infinitum te amaré,
te amaré tanto... y de tal manera
que si por arte de hechizo
arroyo te me volvieras,
yo mudaría en aliso
para medrar a tu vera.

© María José Rubiera