miércoles, 25 de junio de 2014

Y nosotros...

 
Afuera, en el jardín,
las rosáceas del estanque
colonizan la umbrosa parcela
del boj y la hierbabuena.
 
Un grillo duerme la siesta,
mecido por el lloro del surtidor
que al pañuelo acuoso endilga
sus delirios de grandeza.
 
El bisoño clavel reventón
y la rosa sandunguera
cobijan al batracio verrugoso,
a la hilera de hormigüelas.
 
 Nada impide el sonrojo de la tarde:
ni una desvaída nube
que le ensombrezca el carmín,
ni un incoloro celaje.
 
 Cabecea en el balancín
el abanico, plegado,
entregándose al bochorno,
alicaído, desmadejado.
 
Y nosotros... a lo nuestro.


© María José Rubiera