lunes, 1 de abril de 2013

Con lirios...

Si en un futuro advirtieras
que, hostigada por el hastío,
de mis sueños desistiera;
que el cansancio y la apatía,
haciéndose con las riendas,
se han afincado en mi vida.
Que a la inope realidad
corona y cetro cediera,
siendo, por ende, desleal
al reino subliminal...
a la poesía...
a la creatividad...
a la fantasía.
 
Si, amor mío, me vieras
acomodarme en el lar
de la cotidianeidad,
y tornarme cenicienta
cual anodina pavesa,
finge un seísmo emotivo
–de tal suerte que en la lava
se diluya mi desgana–;
cultiva unos malvaviscos,
o bien una malva real,
de múltiple colorido,
por la que pueda trepar
–como lo haría una niña–,
y olisquear la libertad.
Úngeme el alma con lirios...
hasta hacerme reaccionar.