martes, 13 de noviembre de 2012

Condénalos

Deja que mis labios besen
tus ardorosas mejillas,
que en tu patricia frente
repose mi mano tibia.
Déjame atenuar la fiebre
que te apaga y debilita.
 
Me abruma saberte enfermo,
insufrible me es verte
librar lid con los celos,
desafiarlos a duelo,
con ellos batirte a muerte...,
rendirte ante sus deseos.
 
No permitas que te venzan,
hurga dentro de tu cerebro
y doquiera los encuentres,
arrásales las defensas,
de tu voluntad hazlos reos,
condénalos a cadena perpetua.


© María José Rubiera