viernes, 5 de octubre de 2012

Recuerda

Si en la intrincada galaxia 
esta noche descubrieras 
la inusitada presencia 
de una fulgurante estrella 
que por su irisada aureola 
la hace semejante en nada 
al resto de sus hermanas. 
Si acto seguido la vieras 
cruzar el sideral espacio 
y salvando la distancia 
alcanzar el alféizar de tu ventana... 

Recuerda: 

Es la celeste emisaria 
a quien rogué te entregara 
la apasionada misiva 
que mi alma le escribió a tu alma. 
No figurará membrete en la misma, 
pero sabrás que soy quien te la envía 
por llevar un monograma 
que pensando en ti, mi amor, he trazado 
con el carmín de mis labios.

© María José Rubiera