miércoles, 20 de junio de 2012

De igual manera

Quería irse, 
distanciarse del silo convencional 
en que el amor es hacinado 
como se hacina el cereal, 
olvidarse de los meses encastrados 
en la muralla conventual, 
de los años apilados 
en el acervo del tiempo, 
de la oscilación pendular 
que ralentizaba las horas 
y las hacía más densas. 

Quería irse, 
irse lo más lejos posible, 
aunque para ello hubiera 
de salvar laberintos 
hollados por pasos furtivos. 
Pero ni entonces ni nunca se iría, 
porque era consecuente: 
sabía que en la distancia amaría 
de igual manera que amaba en la cercanía.


© María José Rubiera