lunes, 30 de abril de 2012

Lady Luna

Soberana de la opacidad nocturna 
que cada noche te rasgas las enaguas 
y desnuda te sumerges en las aguas 
y pernoctas en los tálamos fluviales 
y arropándote con líquenes y algas 
imaginas ser recién desposada. 

Que por mor de ver al amor de tu vida 
y ante su apuesta imagen extasiarte 
el inicio del crepúsculo aguardas 
y en lo que dura tan efímero instante 
darle un abrazo, un beso, una caricia 
aun a riesgo de calcinarte la cara. 

Emperatriz de las sombras celestes, 
de pasiones impúdicas alcahueta, 
cómplice de relaciones ilícitas, 
celestina de tenorios y doncellas, 
¿me guarda fidelidad el hombre al que amo, 
o bien me es infiel y otros lechos frecuenta?

© María José Rubiera