domingo, 4 de diciembre de 2011

A ti

Adoro
ese cabello rebelde
que indómito se desliza
hasta cubrirte la frente,
adoro el aromoso almizcle
con que perfumas tu cuerpo,
adoro cuando tus labios
van en busca de mis besos...
¡Te adoro sin miramientos,
te adoro a ti por entero!

Me apena
el brillo de melancolía
que siempre aflora a tus ojos
cuando crees que no te miran,
esa sonrisa fingida
que en ocasiones esbozas
simulando estar contento.
¿Cómo no apenarme, cariño,
si sé que ríes por fuera
y estás llorando por dentro...?

© María José Rubiera