martes, 22 de noviembre de 2011

Tus besos

Apasionados, cálidos,
húmedos como el rocío
que acaricia los parterres
en las noches de verano.

Sensuales y deliciosos,
lenes como el tisú,
exquisitos, primorosos
cual una labor de blonda
y sutiles como el tul.

Preciosos como el amor,
sublimes y embriagadores
como la más bella flor
que imaginarse pudieran
el poeta y el pintor.

Pródigos en amores,
melosos y placenteros,
abundantes en sabores...
Así recuerdo tus besos.


© María José Rubiera