domingo, 27 de noviembre de 2011

Amado mío

Amado mío,
Aún no sé por qué extraño designio
nuestras almas coincidieron
ni por qué se enamoraron
desde el instante en que se vieron.

Sólo sé
que tus besos necesitan mis besos
y tus labios precisan mis labios
y tus manos recorrer mi piel...
Sólo sé que nos amamos.

© María José Rubiera