viernes, 16 de septiembre de 2011

Fotogramas

A través de una rendija
del polvoriento desván,
penetra un rayo de luna,
proyectando en las paredes
un haz de luces y sombras
y dantescas figulinas.

Siento frío, y tengo miedo:
me asusta la luz mortecina,
me acobarda la penumbra,
¡me hace sentir tan ínfima!
Y me deslizo hasta el suelo
de la mohosa buhardilla.

De entre la oscura maraña
de fotogramas pretéritos
fijados por la memoria,
velados por el olvido
y oxidados por el tiempo,
se hace nítido un recuerdo:

En la opacidad nocturna,
el grito de una lechuza
amedrentaba a la brisa
y a las turgentes marismas...
Y me refugié en tus brazos
cual la niña asustadiza.

© María José Rubiera