sábado, 3 de septiembre de 2011

El sueño de un manantial

Un soñador manantial,
parido por la montaña,
discurre con diligencia
hasta alcanzar la vaguada.
Sueña con desposarse,
sueña unirse a un riachuelo
hialino como el diamante,
límpido como un lucero.

Se desliza con premura
soñando con su objetivo
y en su ensoñación recrea
la transparencia del río.
Sueña que una vez unidos
proseguirán su avatar
hasta lograr alojarse
en el lapislázuli marino.

© María José Rubiera