jueves, 9 de junio de 2011

Polaridad

Más que nunca, necesito que me ames,
más que nunca, preciso de tu consuelo.
¡Mis horas transcurren en el tormento
de sentirte tan cerca..., y a la vez tan lejos!
¡Si supieras cuánto te echo de menos...!

¡Ay, amor, tanto es lo que nos amamos
que a buen seguro llegaremos a odiarnos!
Pues aun siendo diametralmente opuestos,
odio y amor son de igual naturaleza:
sólo es cuestión de grados la diferencia.

© María José Rubiera