miércoles, 1 de junio de 2011

Guardemos silencio...

Guardemos silencio, amor:
oiremos hablar al aire
si silenciamos la voz.

Si silenciamos la voz,
al río oiremos cantar
en su eterno deambular.

Oiríamos las luciérnagas,
cortejándole al Amor,
si acalláramos la voz.

Si silenciamos la voz,
oiremos el coqueteo
de las hojas con el viento.

Los astros desvelarán
el porqué de la Creación,
si silenciamos la voz.

Ámame en silencio, amor:
escuchemos nuestras almas
redimirse en el perdón.

© María José Rubiera