domingo, 10 de abril de 2011

En la magia de la noche

Fue en esa mágica noche
en que el trébol se recoge
y danzan hadas y silfos
en el claro de los bosques.

Nos tendimos junto al río
y enlazando nuestros cuerpos,
sin pronunciar ni un suspiro,
nos amamos en silencio.

Y amándonos continuamos
sin concedernos respiro,
y tornó el clarear del alba
con su blancura de armiño.

© María José Rubiera