domingo, 17 de abril de 2011

En cuerpo y alma


Aun a nuestro pesar, compartimos sino,
nos hemos entregado en cuerpo y alma:
tu ser mora en mi ser y mi ser contigo;
rindámonos a la evidencia, cariño.

Sin mí, la existencia se te hace oscura,
tenebrosa..., cual noche sin luna;
sin mí, tu vida se diluye en la nada,
cual delfín que agoniza en la playa.

Sin ti, la claridad se me vuelve opaca;
soy como antorcha carente de llama,
ausencia de luz, omisión del alba,
soy cual sirena en arrecife varada.

© María José Rubiera