martes, 19 de abril de 2011

Delicias

Llegaste sin previo aviso,
y no contaba contigo...
"Ya estoy de vuelta, mi vida",
dijiste, colmándome de requiebros.

Venías cargado de obsequios:
unas preciosas orquídeas,
delicadas como caricias,
versos para mí compuestos,
zalemas... que son delicias.

Yo, en agradecimiento,
alzándome de puntillas,
enlazándome a tu cuello,
te brindé un sinfín de besos.

Sin ápice de pudor
recorriste mis jardines,
y en ellos sembraste, amor,
rosas, nardos... y jazmines.

© María José Rubiera