miércoles, 16 de marzo de 2011

Te percibo

Te percibo en mi dormir
y me agito...; pues, me besas,
me acaricias, me contemplas
y al pronto, te oigo decir:
"Amada mía, me embelesas,
sin tu amor, no sé vivir,
sin ti, nada es la existencia,
¿de qué me sirve la vida
si no te tengo, princesa?
Para que observar galaxias,
lunas, estrellas, luceros...,
si eres la totalidad
de cuanto mora en el cielo:
Eres luna que me inspira,
sol que mi cuerpo caldea;
eres la estrella que me guía,
el lucero que me orienta.
Eres, cariño, el compendio
de cuanto habita en la tierra:
Eres refrescante brisa,
alba que me despierta
y mi oscuridad destierra,
agua que mi sed mitiga,
melodioso ruiseñor
que el amanecer me alegra;
eres..., ¡oh, mi amada!, eres
el néctar que me alimenta.

© María José Rubiera