lunes, 6 de diciembre de 2010

Sé que vivirás en mí...

Tu imagen reside en mi pensamiento;
hora tras hora, convives conmigo,
habitas en mí, soy tu alojamiento,
la morada que comparto contigo.
Sitiaste mi aguerrida fortaleza,
permaneciendo cerca, siempre alerta,
maquinando asaltarla por la fuerza
e introducirte por la brecha abierta.
Abatido el muro de contención,
profanaste el santuario de mi mente,
encendiste el cirio de la obsesión
para que perdurara eternamente.
Jamás me libraré de tu presencia,
sé que te mostrarás siempre presente,
sé que serás mi duelo y penitencia,
sé que vivirás en mí hasta la muerte.


© María José Rubiera