domingo, 12 de diciembre de 2010

Saudade

Saudade...
Saudade siento de ser lo que fui,
de cuando ignoraba ser un proyecto,
de mi celeste morada...; de la cual huí, 
precipitándome al vacío, al averno. 
Saudade...
Saudade de la elevada Conciencia,
saudade de la libertad del alma,
saudade de la sagrada inocencia,
saudade del acontecer en calma.
Angustia...
Angustia por considerarme rea
de los horrores de un Orbe corrupto,
por ver agostarse la primavera
del primigenio saber absoluto.

© María José Rubiera