jueves, 4 de noviembre de 2010

No llores

Aunque la vida sea duelo,
no llores, sigue adelante;
si lloras, hazlo en secreto,
mantén sereno el semblante,
muestra la cabeza erguida,
finge sonrisa en los labios,
que nadie te vea abatida,
no comentes tus resabios:
penará aquel que te aprecia,
se alegrará el que te envidia;
recurre a tu fuerza interna,
pues es la mejor amiga,
acorázate con ella,
jamás te des por vencida;
ríe, aunque llores por dentro
y tu yo se desespere, 
ríe, aunque tu alma se quiebre
de dolor y desconcierto.

© María José Rubiera