sábado, 10 de septiembre de 2016

Suéñame...

No me sueñes mariposa
acercándose a tu llama,
abrasándose en tu fuego,
no me sueñes ondina atrapada
en los hilos de tus redes,
en el ámbar de tus besos,
no me sueñes pasionaria
adornando tus parterres.
Suéñame joven zagala
tañendo caramillos y rabeles,
conversando con las hadas,
exorcizando a los duendes.
Suéñame versificadora
armonizando léxicos,
entrelazando palabras,
reconociéndose en los versos.
Suéñame alondra cantora
liberada de la jaula,
consentida por los vientos.
Suéñame parda calandria
trazando rutas lejanas
en el bruñido firmamento,
en el borde de las alas.
Suéñame ave canora
trinando al filo del alba,
evadida de mazmorras,
de las prisiones del alma.
Y si como dices tanto me adoras
deja que el aire circule entre ambos,
si no... no me adores tanto.
 
© María José Rubiera