martes, 23 de septiembre de 2014

Autumnal

A lomos de un unicornio,
sorteando escarpaduras
y bochornos veraniegos,
en la grupa quimeras estivales
y molestos aguaceros
llegó el sosegado otoño...
con sus tizas de colores
sojuzgando las alforjas,
dispuesto a matizar de ocre
las arboledas... las hojas.
 
Llegó, y no con poco esfuerzo:
en lo que duró su periplo
hubo de burlar a Eolo
y su enojoso soplido;
empeñar sus ajorcas cósmicas,
de sus espuelas el oropel,
 la capa de oro macizo...
 y permitirse así sobornar
al elfo de los cuatro vientos,
al genio de las cuatro puertas,
al gnomo de las cuatro esquinas,
al mago de los Cuatro Reinos.
 
Comenzó el ciclo autumnal...
 
La consigna de los caducifolios
empieza ya a propagarse
por el hemisferio boreal,
a cobrar auge y extenderse
el perenne lema anual:
A Gea lo que es de Gea,
y en beneficio de todos los seres
habidos y por haber,
que Gea lo regenere...
Amén.


© María José Rubiera