martes, 3 de diciembre de 2013

Relapsos

Quién pudiera...
como la sombra que te acompaña
ser prolongación de ti,
a tu piel estar ligada,
caminar cuando caminas,
acostarse si te acuestas,
adormecerse pegada
a tu pecho,
a tu cara,
a tu beso.
 
Quién pudiera...
como la sombra que te persigue
solazarse si te solazas,
sonreír cuando sonríes,
reflejarse en tu agua,
yacer junto a ti
en la arena de una playa,
ser transparente,
sutil,
perlada
y sin que de mi presencia
te percataras,
relapsos el silencio
y los labios,
besarte las mejillas,
el mentón,
el cuello,
las manos...
 
Quién pudiera...
como la sombra que no te abandona.

© María José Rubiera