viernes, 3 de mayo de 2013

Te sugiero...

Porque hay tantos peregrinos
como senderos,
tantas servidumbres
como siervos.
 
Porque todo viandante
tiene asignada una vía,
y cada prójimo sufre
su singular agonía...
por haber tantos Caínes
como estigmas.
 
Porque nadie es como nadie,
aunque a ojo de diestro arquero
cierta similitud guarden.
 
Te sugiero:
 
Permite a la marejada
ahogar tus frustraciones
y demás quincalla
que oposite a confundirte
la mente...
y desconcertarte el alma.


© María José Rubiera