sábado, 1 de diciembre de 2012

Si estás ausente

Si estás ausente, te extraño,
si estás conmigo, me enervo...
Incurriría en autoengaño
si me obstinase en pensar
que me eres indiferente,
que en absoluto te amo.
Mi corazón, que no miente,
dice todo lo contrario:
cual indómito corcel,
se sobresalta al pensarte,
te presiente, te adivina,
aun sin estar presente.
Te reconoce, te identifica
en el fulgor de la nieve,
en la cadencia marina,
en el preludio del aire,
en la armonía del agua,
en la trova del torrente.


© María José Rubiera