miércoles, 18 de mayo de 2011

Siempre

Y visité las estrellas
creyendo encontrarte en ellas,
pero no te hallé, cariño.
Las Pléyades me dijeron
que, no ha mucho, te habían visto,
y que vagabas perdido,
adoleciendo de amores,
queriendo encontrar olvido.

Pensando en traerte de vuelta
para tenerte conmigo,
me adentré en Orión y en Sirio,
pero no te hallé, querido,
porque ya te habías ido.
Los astros me comentaron
que apenas si habías estado,
que se te veía apenado.

Y regresé a mi destino:
a la Tierra, donde habito,
y quise rendirme al sueño
por ver si daba contigo.
Y al fin, te encontré, cariño,
y con un hilo de voz,
me susurraste al oído:
"Ámame siempre, amor mío..."

© María José Rubiera