viernes, 25 de febrero de 2011

Soneto al poeta

Deja, poeta, que el pensamiento fluya,
que la idea se plasme sobre el papel;
troca la pluma por ágil pincel
para pintar la rima, y hacerla tuya.

Si la inspiración se te resistiere,
si, caprichosa, darte ayuda rehúsa,
no dudes en invocar a la Musa,
¡en conquistarla, si menester fuere!

Y si a tu invocación no respondiera,
ni un segundo vaciles, ve en su busca;
hallarla no representa quimera:

Vive en el latir de la primavera,
habita en el cirro que al sol ofusca,
mora en el alma de aquel que la quiera.

© María José Rubiera