miércoles, 23 de febrero de 2011

Butterfly

Butterfly, hermosa monarca,
aléjate de la llama,
no sucumbas a la fascinación
de su abrasador calor,
no permitas que su luz te enajene:
es espejismo que hiere,
traidora alucinación
en la que el alma perece.
Bella y grácil mariposa,
no te abandones a la ingenuidad;
extiende las alas, vuela,
continúa tu peregrino danzar
y aléjate allende el mar,
pues como bien dijo el poeta:
"se hace camino al andar".

© María José Rubiera