domingo, 13 de febrero de 2011

Cupido

El carcaj del alado dios
se halla a rebosar de flechas
ungidas con oleoso amor.
Cupido es un niño travieso;
ciego por excelencia,
amparándose en la invidencia,
dispara certeras saetas
que hacen diana en el corazón,
desdeñando distancia, espacio,
tiempo u otra dimensión.
A las almas enamora
insuflándoles pasión;
actúa desde el silencio,
se agazapa en el ensueño
de la prístina esencia interior.

© María José Rubiera