domingo, 6 de febrero de 2011

Cual náufragos

Somos cual náufragos en alta mar,
somos cual almas perdidas
navegando a la deriva
en endeble barquichuelo.
¿Por qué tanto desesperas...?
Deja ya de lamentar mi ausencia,
reacciona,  piensa que todo llega
si de veras se desea;
me duele verte sufrir,
me apena que no me entiendas.
Vamos, querido, ¿a qué esperas...?
Iza la vela, orienta el timón,
vira la nave y pon rumbo hacia la isla
donde nunca se pone el sol,
donde nacen versos en forma de arenas,
besos que hablan de amor,
amor..., en lugar de penas.
En ella navegaremos
descubriendo mares, tierras;
no te demores, cariño,
me consume la impaciencia,
insufrible me es la espera.

© María José Rubiera