miércoles, 26 de enero de 2011

Si alguna vez...

Si alguna vez me evadiera,
si me fuese de tu vera,
¿añorarías mi presencia,
extrañarías mi inocencia;
te enloquecería mi ausencia,
afectarías indiferencia...?
No me evadiré, no temas.
Porque ambos hemos libado,
de la crátera del Amor,
el dulce y letal veneno
que enajena la razón;
porque ambos hemos gustado
de la copa del Amor:
amor que nos ha purgado,
amor que nos ha alienado;
amor que nos ha rendido,
amor que nos ha vencido.
Adoleceremos de pasión eterna,
pasión que el alma nos quema,
que a nuestro espíritu enerva.
De esa pasión, que enardece,
seguiremos siendo rehenes...

© María José Rubiera