jueves, 20 de enero de 2011

A pesar de todo

A pesar de nuestras divergencias, te amo
y te amaré mientras viva;
aun cuando aparentes indiferencia,
sabes que añoras mi ausencia;
aunque te finjas lejano,
también tu alma por mi alma suspira.
Da igual dónde nos encontremos, ni cuándo,
da lo mismo si en esta o en otra vida.
Escalaremos montañas
para buscarnos y amarnos
ocultos en la neblina,
aguardaremos mañanas
hasta lograr enlazarnos
al amparo de la brisa.
En el abisal marino,
anegado de silencio,
las algas harán de lecho
al unirse nuestros cuerpos;
el atolón coralino
guardará nuestro secreto.

© María José Rubiera