lunes, 25 de octubre de 2010

Mentiras

En la inmensidad de mis noches sin luna,
cuando el reparador silencio me arropa,
cuando el rumor de las Esferas me acuna,
cual Pegaso mi imaginación galopa.
Recuerdo cuando me decías: "Te quiero"
y tus labios, lascivos, me mancillaban,
cuando penetraba tu cuerpo en mi cuerpo,
pretendiendo absorber la esencia de mi alma
y yo, inocente, me prestaba a tu juego,
ajena a la falsedad de tus palabras.


© María José Rubiera