martes, 3 de marzo de 2015

Existo... ¿Soy?

 
Pienso,
existo,
¿soy...?
Hasta cierto punto,
dependiendo del momento:
si ladeada la cabeza,
entornados los párpados,
enarbolado el deseo
de soslayo me miras...
Si a hora extemporánea,
las mejillas encendidas,
enardecida el alma,
liberados los silencios
cautivos en la garganta
mi rosaleda transitas
tuya me haces,
tuya me siento
y si tuya...
mía no soy,
y si soy...
no me reconozco
y si estoy...
no me encuentro.

© María José Rubiera