martes, 7 de octubre de 2014

Podría escribir...


Podría escribir un libro
con las miles de palabras
que he decidido acallar
y por defecto no digo.
Palabras que rehúsas escuchar
por parecerte engorrosas,
que procuro amordazar
 cuando cabizbajo,
hundido el mentón en el torso
y fijación incansable
contabilizas las baldosas
de manera exasperante...
como si a más de la impronta
de los pasos que hemos dado
te fuere viable descubrir
en las vetas del enlosado
un portentoso tesoro.
 
Sí...
Podría escribir un libro
bien en clave de humor,
bien rebosando patetismo,
asignando a cada frase
su sitial y su estadía,
sin renglones torcidos
que desvirtúen la grafía,
sin espacios vacíos
que inciten al inusual lector
a pensarse en el limbo.
Un libro
cuya lectura no se preste
a enjuiciamiento equívoco;
aunque, pensándolo mejor,
para qué escribir un libro
al estilo leguleyo,
si lo que hubiere de escribir
escrito lo llevo en los ojos...
y con creces has recusado leerlo.


© María José Rubiera