miércoles, 13 de abril de 2011

El juego del amor

En el juego del amor,
que es la esencia de la vida,
¿hay vencido y vencedor,
o en tablas se queda la partida...?

Intrínseco interrogante
hecho por el corazón
a diario..., con insistencia,
urgiéndole contestación.

Y al pronto se me impacienta
y su ritmo se acelera,
y me cabe serenarlo
argumentándole vaga respuesta:

Al instante se diluye el empeño
al no oponer resistencia el objeto.
El amador ama, y el amado se deja amar,
el amador suma, y el amado resta
y cuanta más porfía..., mayor indiferencia.

© María José Rubiera